Archive for the ‘Arte’ Category

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La importancia de un primer carrete bien gastado

julio 20, 2009

Hace años, cuando escribía un diario, hacía pausas de generalmente más de 6 meses, pero cada vez que lo cogía me pasaba la tarde escribiendo y me extendía a gusto contando lo acontecido. No era mal planteamiento, te obligaba a hacer recuento y omitir lo que no era importante. Después abrí el blog y abandoné la costumbre. No porque escribiera lo mismo, ni mucho menos, si no porque ya satisfacía el gusanillo de escribir, empezaba a ser bastante más feliz y no necesitaba tanto el soltar, además de que el ritmo en el blog me quitaba ya bastante tiempo.

Cuando releo aquel diario me encuentro con una grabación fiel de los importantes cambios que viví en aquel paso de niña a adulta, cambios que en su momento no era consciente de estar viviendo, pero que vistos en la distancia son gigantescos. Y me alegra tener un testigo de aquello, porque aún puedo aprender de la experiencia al leerlo. Al fin y al cabo nuestros errores se repiten una y otra vez, la diferencia radica en ser conscientes de ellos y aprender un poquito cada nueva vez.

Por eso… hoy me da pena darme cuenta de que no estoy escribiendo las vivencias de los años más felices de mi corta vida, y con la memoria de pez con la que han sustituido la mía en los últimos años, el panorama no mejora precisamente, que digamos.

¿Y qué ocurre ahora? Que aunque aún no lo vea con perspectiva, tengo la intuición de que el segundo fin de semana de julio va a haber sido clave para mí, a nivel personal pero sobre todo a nivel fotográfico; crónica de un cambio interior radical.

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Creative Commons para avispados

mayo 21, 2009

Es un buen momento para hablar de esto, tan bueno como cualquier otro. Al fin y al cabo ya llevo un tiempo con esta licencia y hoy ya tengo experiencias que sustentan mi elección. Aquí va mi historia.

Escogí una licencia Creative Commons porque en aquel entonces estaba metida en el ambiente GNU/Linux y software libre en general, también en la forma de pensar que tan ligada va a ellos. Creía en las bondades de esa filosofía y por eso la elegí, no podía cerrarme eligiendo un copyright, tenía que dar una opción a esas nuevas licencias que nacían. Pero también estaba muy apegada a mis fotos y no quería que se pudiera hacer cualquier cosa con ellas, así que me quedé con una licencia más bien cerradita de miras: Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa). Las características fueron las siguientes:

  • Obras derivadas. Hoy en día no tiene ya tanto sentido porque la mayoría de mis fotos llevan firma (más adelante explico por qué), lo que ya molesta un poco a otros artistas que quisieran hacer algo con ellas, y porque hoy por hoy son obras en sí mismas tal como las he ideado y no están pensadas para integrarse en otras obras ni resulta fácil de hacer. Si también tuviera fotos de stock (sin retocar) para que otras personas pudieran usarlas, las modificaciones estarían más que permitidas. También con wallpapers que tengo, ya que los acabados que otros artistas les pueden dar, puede resultar en una colaboración que atraiga a desconocidos a tu terreno o abra puertas a más colaboraciones.
  • No comercial. Supongo que si se podía sacar dinero con mis fotos (desde la distancia ahora veo harto imposible sacar dinero de aquellas fotos), quería ser la primera en saberlo. En general el humano medio tiene un sentido de la justicia muy desarrollado (y particular también), y eso de que otros cobren por lo que nosotros hemos trabajado (aunque no tuviéramos ni idea de que se podía cobrar por ello) no nos gusta un pelo.
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Pisoteando derechos (de artista)

febrero 3, 2009


Primo-Jr
Cargado originalmente por fiftyfootshadows

Últimamente se nota revuelo con las licencias de las redes sociales y otros sitios web, y no es para menos.

El último ha sido Facebook, que resulta que con nuestro click de ratón al crear una cuenta, se apodera de los derechos de todas nuestras fotos y comentarios publicados en su web. Les das el derecho de usar, copiar, transformar, distribuir, vender… tus obras e información para cualquier propósito y de cualquier manera. Y aún borrando la cuenta, tus datos siguen en su poder.

Hace ya cuatro años ocurrió lo mismo con deviantArt cuando se les ocurrió cambiar la política y quedarse con los derechos de los autores, aunque en su caso era más grave si cabe, ya que en dA se han ido fraguando y uniendo grandísimos artistas a los que no les hizo ninguna gracia que otros quisieran sacar provecho económico del que no ver un duro. Y claro, dA le vio los dientes al lobo y no mantuvo esas condiciones.

En lo que a otros ámbitos se refiere, me preocupa tremendamente la tendencia de los concursos de obras artísticas como pueden ser los de fotografía. El último mazazo ha sido el del concurso del diario Público: un premio de 3000€ para el ganador y dos de 1500€ para los dos finalistas, pero si leemos las bases, resulta que el periódico se reserva los derechos de propiedad intelectual y explotación de todas las fotografías enviadas. No podrás usarla sin su permiso para nada más. Hasta hace no muchos años, era lógico y habitual que se reservaran los derechos de las fotos ganadoras y de esta forma poder publicitar el fallo del concurso. Y si nos ponemos tiquismiquis, ni siquiera necesitan todos los derechos sobre las obras para poder hacer eso.

Pero hoy en día no, hoy en día van a lo bonzo. Creo que internet ha sido perjudicial en el sentido de que:
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A dos metros bajo tierra

diciembre 17, 2007

Six Feet Under

Siéntate. Respira ondo, dale aquí al play, y sigue leyendo con calma.

Piensa en tu ser más querido: tu madre, tu padre, tu hermano, tu hijo, tu pareja. Ahora imagina que se muere. Un accidente, una muerte tranquila o una horrible. Siento si parezco brusca, así es la muerte. No, pero imagínalo de verdad, no tengas miedo, date tiempo. Estarás seguro de que lo has conseguido si la desesperación se apodera de ti.

No lo hace, ¿verdad? Y la paradoja de esto, es que la mayoría de nosotros no demostramos realmente cuánto queremos a esta persona hasta que le ocurre algo y desearíamos haber hecho las cosas de otra forma, hasta que por fin sentimos la desesperación que implica el amor que le tenemos. Pero lo más triste, es que seríamos afortunados si muriésemos nosotros antes, pero como eso rara vez ocurre… seguramente nos toque despedir a las personas que más queremos en este mundo, quizá incluso más jóvenes que nosotros mismos. Y seguramente ahora ya pensemos que estamos jodidos. No quiero saber qué pasará entonces, aparte de darnos cuenta de lo mucho que teníamos antes de semejante desgracia. La muerte te enseña la fuerza con la que debes aferrarte a la vida si eres capaz de planteártelo a tiempo.

Pareciera que una mano invisible nos invitara a no pensar jamás en lo que nos hace mejores personas. Pero a veces, y sólo a veces, aparece alguien con la -demostrada- sabiduría de Alan Ball, y todo cambia. En American Beauty ya nos tocó la fibra sensible, pero ahora nos hace añicos el corazón con una serie que nos lo estruja y a la vez hace más grande en cada capítulo. Nos presenta a personas reales que ofrecen también su sabiduría para poder entender la vida en nuestra joven existencia, y también la muerte. Encontramos ejemplos, compañeros que dan fuerza a nuestros sueños o que con sus sabias palabras nos muestran lo mejor o lo peor de nuestras relaciones, de nuestras decisiones, de nosotros mismos. Gente tan positiva incluso en la muerte de su amado que nos contagian de positivismo, o tan despreciablemente autocompasivos que no nos permitimos volver a sentir pena de nosotros mismos antes de intentar al menos cambiar la situación.

Tengo ganas de llorar, y ni siquiera sé por qué. Son tan frágiles y tan fuertes, tan soñadores y tan pesimistas, tan reales. Sólo una persona con gran conocimiento sobre la vida hubiera podido crear una obra de arte de estas titánicas dimensiones, en las que la sexualidad, el amor, el odio, el egoísmo, la filantropía, el dolor, la diversión, el Arte, la incomprensión, el misterio, la insatisfacción, la belleza natural y la felicidad, las relaciones humanas en sus más puras y fieles representaciones, se dan cita en un mundo en el que los actores no parecen actores, en el que los silencios jamás dijeron tanto, en el que una sola risa compensa tanto daño. Y en el que el debate con nosotros mismos y las locas ideas que nos hacen mantener la cordura se muestran de una manera tan divertida que todo se convierte en la más bella y sinusoidal obra que había conocido, con puntos álgidos que se salen de la rutina, pero todo dentro de la armonía, de lo real, de lo natural.

Siento que he aprendido mucho sobre mí en esta serie, y también me he dado cuenta de cuánto me queda por resolver conmigo misma, pero les aseguro a aquellas personas que se consideren amantes de la vida, y que sientan que algo falla cuando pasan un día sin haber sentido absolutamente nada, que ésta se convertirá en su serie de culto, algo que yo jamás había tenido. Y al resto… os propongo que le deis una oportunidad, tan sólo una, uno o dos capítulos de margen. Si estuviera en mi mano, intentaría que todo el mundo viera esta maravillosa serie, porque estoy convencida de que enriquece a todo aquel que desee mejorar, que tenga interés en la vida, en su vida.

Concluyendo, la mejor representación que nunca vi del “Memento mori”: “Come, bebe, cásate, drógate, folla o simplemente vive tranquilo… pero haz lo que quiera que te haga feliz, porque quizá mañana no estés aquí”. Y eso da un poco de miedo cuando ves la existencia como un gran vacío negro, y la vida como un pequeño trocito de esa eternidad, durante el cual se te permite vivir como tú desees vivir.

Te echaremos de menos.

Enlaces de interés

– Típica sinopsis de ‘A dos metros bajo tierra’ (sin spoilers)
– Un buen trocito de capítulo

Nota: Si pensáis verla, no busquéis demasiado, hay spoilers de incógnito por todos lados =)

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Sentir en un nuevo ámbito

octubre 19, 2007

Por todos es sabido que la cultura del cómic no está muy bien vista. Mucha gente debe pensar que esos veinteañeros comic en mano que ven en los transportes públicos tienen complejo de Peter Pan, o sencillamente son unos vagos incapaces de absorver una literatura algo más elaborada que un SuperHumor del 90. Me gustaría saber cuál es el número de libros al año que hay que leerse para poder opinar con esa severidad y seguridad en la mirada.

Y aunque ésta la misma cantinela que habría que rechazar en todos los sectores, tampoco yo estaba muy ducha en el asunto. Creía que era una cuestión de preferencia por un medio narrativo u otro, una alternativa, no un complemento.

Hace tiempo estuve en el piso de estudiantes de un antiguo amigo. Un chico extremadamente culto a mi entender, que ya con nuestra edad de entonces conocía al dedillo las enseñanzas de Nietzche, y del que no me extrañaría nada que cada por tres hubiera tenido un nuevo y pesado libro en la cabecera de su cama. Quizá lo sobrestimé, o quizá no. La cuestión es que en su habitación de piso de alquiler, apenas había nada visible: Una cama, un armario, una mesa con ordenador, y una estantería con tan sólo una colección de comics: Sandman. Qué extraño, pensé… me dijo que adoraba esa colección, que era el mejor cómic que jamás se había escrito. Viendo las portadas, se me pasó por la cabeza que fuera algún tipo de fetiche oscuro y retorcido, pero todos tenemos esos oscuros secretos que nos hacen más interesantes =)

Sueño

Ahora sé lo equivocada que estaba después de haber empezado, y por desgracia terminado, los 10 tomos del onírico mundo de Sandman. No es una serie de terror, ni de miedo… y aunque yo esté encantada de que los dos hermanos tengan una apariencia tan conocida para mí, su estética no es más que anecdótica, porque no es una obra para góticos o heavys, es una obra de ensueño, de nuestros sueños, de los de todos; a veces coloridos e inconexos, y a veces retorcidos y monocromos como un fotograma de Tim Burton. Pero es la representación de nuestros sueños y pesadillas, de nuestros deseos y frustraciones, esperanzas y dolores. Mostrar una sola cara de la moneda, la bonita o la fea, no es ser realista, y aún así, ¿cómo se puede introducir la palabra “real” cuando hablamos del Rey Sueño?

Los eternos

Sandman, Morfeo, Sueño o tantos otros nombres con los que se le ha conocido desde tiempos inaludibles, es el tercer hermano de los siete Eternos que observan y mantienen el mínimo orden que consigue que nuestro mundo siga en pie: Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desespero y Delirio. Ellos no son Dioses, porque los Dioses mueren cuando se les olvidan. Estaban aquí antes de que los dioses llegaran, y seguirán aquí cuando todos ellos hayan muerto. Están aquí por y para su cometido, y cuando éste termine, también lo harán ellos. Pero mientras quede una sólo criatura viva en el mundo, en el más amplio significado de la palabra, Muerte seguirá presente, y mientras exista futuro, Destino seguirá leyendo silenciosamente su libro.

Muerte

Aunque todos ellos son interesantes, la serie se centra evidentemente en Morfeo. Este “hombre” pálido, estirado y de aspecto languideciente, tiene en su reino el porte y el respeto que tendría un conde Drácula, de gran devoción hacia su responsabilidad y de poco tiempo para sí mismo, Sueño es algo distante con sus subordinados y compañeros, pero no por ello se convierte el no quererle en una posibilidad. La única capaz de atravesar ese muro de contención que le mantiene en su tarea sin permitirse sentir por miedo a replantearse las cosas, es su hermana Muerte, una joven, dinámica y encantadora ente, con aspecto de heavy ochentera, la más dulce, sensible, sensata y amable de los hermanos, que a partir de ahora será la que represente a la Muerte para todos aquellos que hemos leído Sandman, y no la típica Parca, túnica vacía guadaña al hombro, que inspira terror a pequeños y mayores.

Sandman tiene un efecto soporífero (en el sentido de que invita a soñar), nostálgico, mágico, seductor y único en el lector. Nos transporta a mundos desconocidos pero que nos suenan conocidos. Nos presenta a todo tipo de soñadores que se pueden encontrar en el reino de sueño. A través de muchas historias fantásticas y envolventes, a veces felices y a veces truculentas, en las que conectas con los personajes al primer vistazo, Neil Gaiman nos transporta sin darnos cuenta a través la evolución de Morfeo a lo largo de sus años, de sus tratos, de las traiciones, del egoísmo de un dios y de los sentimientos humanos, luchando internamente en un mismo ser, pero es difícil cambiar cuando casi tienes la edad del universo.

Tan pronto deseamos venganza por la crueldad de un asesino, como nos reímos de la envidia de una reina elfa, tememos a una pesadilla, admiramos la elegancia de una olvidada diosa egipcia, conocemos la traición de un mitológico vikingo o nos enorgullecemos de la fortaleza de un ser humano. Pero siempre desde un punto de vista profundo, que invita a reflexionar sobre la vida, la muerte, la locura, la maldad humana o la importancia de los sueños en seres tan débiles como nosotros.

No es una colección abstracta ni excesivamente poética. Es un mundo de exquisita fantasía construido por Neil Gaiman y sus muchos dibujantes a lo largo de los muchos números que la componen, con ese toque agrio de los sentimientos más oscuros del ser humano que nos hacen sentirlo real, que lo aleja de los cuentos de hadas, pero todo contado a modo de historieta divertida a veces, intrigante en otras, pero siempre invitando a saber más, ya que nos preguntamos por qué un mundo que nos pertenece a todos igual que a Gaiman, un mundo tan enorme como el de los sueños, no nos había resultado interesante de mirar hasta ahora. La estética es tan ilusoriamente bella y el fondo de las historias tan escalofriantemente real… que la obra atraviesa el papel y te empapa para siempre, te hace sentirte mayor porque ya habías olvidado lo que es soñar sueños que no tienen que ver con deseos, tan sólo sueños que te hacen sentir mejor, o te hacen viajar, o te hacen sonreír o te hacen ver imágenes que jamás verás. No vuelves a ver algunas cosas de la misma forma.

Yo no puedo decir más para intentar que llame lo suficiente la atención como para que merezca una oportunidad. Quizá lo supiera un publicitario, pero entonces no sería una opinión sincera, tan sólo intentaría que consumierais, yo intento que viajéis a las historias maravillosas del considerado mejor cómic hasta ahora =) Sea cómic, novela o película… lo importante es el guión, y el de Sandman es digno de todos los premios que se ha llevado y más.

Los eternos

Para personas que quieran probar algo más corto por dar la oportunidad, recomendaré Blankets, de la que alatar ya hizo una review, una novela gráfica que en 4 días está leída sin esfuerzo. Aunque en vez de recomendarla a mujeres (sabor que me ha quedado a mí después de leer algunas reviews), yo en vez de generalizar prefiero atinar un poco más con el destinatario y hacer un favor a los hombres, porque los hay, y muchos, que se identificarán con lo siguiente: se la recomiendo a aquellas personas a las que les gusta sentir para sentirse vivas, a las que puede resultar atractiva la idea de revivir primeros amores, cuando éramos más jóvenes y todo se magnificaba, revivirlos con algo tan invocador como un diario personal no leído desde hace mucho. Eso es Blankets, suspiros ahogados y revoloteos olvidados, una herramienta para recordar con la intensidad de la que ya no somos capaces, una especie de voyeurismo en la adolescencia del autor. Eso es lo que diferencia la ficción de la realidad, ver una película porn0 de vivirlo en directo: lo que sientes.

Y es que Sentir es vivir… y yo renuncio a morir antes de tiempo.

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Renaissance

septiembre 5, 2006

El rocío brilla, las sonrisas vuelven, el estómago se destensa y el sol parece haber vuelto a su lugar. Sí, definitivamente parece que el fatídico septiembre ha terminado para mí. Sé que habreis llegado a dudar de mi existencia pero… preferí gastar los ratos libres en el Prince of Persia antes que en relatar miserias que a nadie le iban a interesar, con palabras que no iban a salir voluntariamente de mí. Además, no me vais a negar que para jugar al POP hace falta pensar bastante menos =D (finalidad finalísima de los ratos de ocio).

Resumiendo. Vuelvo del lado oscuro con unas ganas tremendas de hacer todo eso que no he hecho estas semanas. Hacer fotos y retocar, escribir, pasear, escuchar música, hablar, reír, ver la tele aunque no le haga caso, comportarme como una persona mentalmente equilibrada… esas cosas.

Resulta increíble cómo la sensibilidad se agudiza hasta herirse a uno mismo con razones absurdas (absurdas en cualquier otra época del año, claro), como todo sentimiento negativo se multiplica, y como todo pensamiento positivo ha de ser repetido mil veces para que produzca el más mínimo efecto. Al menos yo, me convierto a ratos en algo que difícilmente quienes me conocen asociarían conmigo. Vulnerable, voluble, insegura… Todas esas cosas las soy en el fondo, pero con el punto justo para que se vean sencillamente como propiedades que nos hacen más humanos. Cuando éstas suceden en cantidades industriales… despídete. Tienes algo así como el capítulo más triste de “La Casa de la Pradera” (¿o debería decir “Marco” que es más de mi época?). Menos mal que es un estado transitorio y dura poco.

Pero para psicoanalistas ya tenemos a otros. Comigo tendreis que conformaros con que os analice Praga a la vuelta de mi viaje =) Partimos este domingo. ¿Destino? La Pequeña Madre Praga, la cuna del pan líquido, del agua vivificante, de la cerveza más increíble. No soy gran amante de ésta, pero en fin, habrá que reconocer su mérito más internacional =) Aunque yo tengo otra concepción.

¿En mente? Visitar la sinagoga más antigua de Europa, los edificios en los que vivió Kafka, su lugar de reunión con otros intelectuales y su tumba en el cementerio judío, babear con las catedrales góticas, volver atrás en el tiempo con las iglesias románicas o ir hacia adelante con los edificios art-noveau, observar con mis propios ojos la ostentación de la Iglesia con sus edificios barrocos, sus frescos en el techo y sus detalles dorados, fotografíar los antiguos letreros grabados de los mercaderes, disfrutar de la Belleza eslava de las vecinas de Eva Herzigová, una cena romántica a la orilla del Vltava, saborear la fuerte absenta de Hills, e incluso… premio para los frikis que lo entiendan… hoy me he enterado de que podremos beber grog!!! =D Espero que seas lo suficientemente valiente, alu =P

No sé qué decir… hay tantas cosas bellas en Praga, que no puedo elegir, pero voy a tener que hacerlo. Sobre todo porque voy a relajarme, no a estresarme con el ritmo frenético de los turistas de plano en mano. Objetivo propuesto: encontrar un bar underground y chungo en el que disfrutar del ambiente en su pura esencia. Sin reglas, sin prejuicios, sin realidad. Ya imagino que mucho surfer no habrá por Praga, pero peña hippie ya debería, ¿no? =)

Así que ya sabeis, a mí vuelta os espera una review que os va a dar muuuuchas ganas de visitar Praga =D Con deciros que hay agencias inglesas que les organizan a los británicos fiestas en Praga por su barato coste de avión, su cerveza, y su ambiente nocturno… De momento estoy intentando familiarizarme con las palabras y expresiones más típicas, que nada tienen que ver con nuestra concepción (Vltaba se pronuncia Moldava). Deseadme suerte en el intento.

Un besazo y nos leemos… Na shledanou! =D

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Akiza y el grito social

marzo 25, 2006
Akiza

Akiza. Es un tanto difícil de explicar. Imagino que son cosas que ni imaginamos que existen hasta que nos lo dicen. Es una web de ilustraciones, pero un tanto especiales. Tienen un toque dark, industrial, fetish, kawaii… un poco de juegos de sado y una gota de propaganda. Akiza es exótica, atrayente, misteriosa y a la vez turbadora… equilibrando todo lo anterior. Una mezcla de atracción y repulsión se puede sentir con estas ilustraciones francesas… como tantas otras mezclas de placer y dolor. A ver si me entendeis… a veces la Tristeza por Amor también tiene su punto dulce porque te das cuenta de lo mucho que amas (por ejemplo =))

Los diseños son tan abstractos… tan ambientales y llenos de sensaciones, tan oníricos, mecánicos y ofuscados… y a la vez tan expresivos. Me parece increíble que alguien pueda invocar tanta sensación con tan sólo unas líneas de tinta. Según las palabras de uno de los autores:

Akiza es un mundo espléndido dentro del diseño gráfico, es tan artificial y libre que lo encuentro fascinante. Es también una línea de la reflexión sobre el individuo y el yo múltiple. El lugar de la variante y de la mutación en nuestra vida. Una fascinante, comprensiva y disgustada conexión con la tecnología, la deshumanización, la estandarización, modificaciones del cuerpo y prácticas pervertidas, que es como las llaman. Un juego entre mi creación y mi compasión hacia ella. Intento desarrollar un mundo constante, sin definirlo. El dibujo me guía.

El resultado? Pues ya lo veis, la figura de una misteriosa muchachita con diferentes aspectos, pero siempre ella misma… con merchandising como esta camiseta, que ya tengo en camino =P

Pero no es sólo el gusto… me parece un grito interesante. A la sociedad, a los que aún ven extrañas ciertas prácticas sexuales y a los que intolerantes, desprecian o miran con asco tan sólo por no compartir las ideas. “Mira, mira… aquel es al que le gusta el bondage/fetichismo/sado-maso/intercambio…”. Pues muy bien… ¿Y? ¿Cuándo terminaremos de sorprendernos por las prácticas sexuales de otras personas? Porque en ese momento será cuando deje de interesarnos la vida de los demás. Cuando por fin lo aceptemos como “algo más”, será por fin cuando no nos sorprenda, cuando no critiquemos, cuando no sea tabú o sinónimo de ser persona a la que mirar raro… y quizá… cuando también nosotros mismos lo practiquemos.

Considero que en ninguna disciplina es bueno el extremismo. Pero en su justa medida, toda idea puede tener un potencial importante. En su justa medida y con la suficiente confianza… a quién no le gusta imaginar unos tacones altos, un liguero, unos ojos vendados con un pañuelo de seda, o unas esposas atadas a la cama? Si somos capaces de sentir gusto por esas ideas, creo que nos engañamos a nosotros mismos si ante esas mismas ideas, gradualmente mayores pensamos “buff… es que eso…”. Tan sólo porque la Sociedad lo tenga mal visto.

Yo tengo muy claro que eso sería una clara limitación en vida, y si por algo no voy a pasar, es por eso. Las reglas del rebaño… para el rebaño.